Está en juego un principio esencial: el respeto por la propiedad pública y privada.
En Córdoba vemos hace décadas los terrenos tomados a ferrocarriles.
La propiedad privada tiene que estar plenamente garantizada para tener seguridad jurídica.
Ese es el piso, la condición básica para que haya inversiones, desarrollo y trabajo en cada una de nuestras provincias.
