Córdoba tiene la capacidad de tomar la delantera, pero es necesario avanzar mucho más en materia ambiental. Si bien es positivo que la ley contemple la reducción de emisiones en los basurales a cielo abierto, considero que estas iniciativas deberían contar con mayores incentivos.
La Argentina mantiene una deuda ambiental y Córdoba tiene la oportunidad de aprovechar este mercado para financiar el tratamiento de residuos sólidos urbanos, ya sea a través de los municipios, consorcios regionales o empresas privadas. Vincular este mecanismo con una necesidad concreta permitiría mejorar la calidad de vida de los cordobeses, proteger el agua, el suelo, la flora y la fauna, y avanzar hacia un modelo más sostenible.
El desafío es garantizar que la ley incentive de manera clara y efectiva estas acciones, para que quienes conviven con un basural encuentren herramientas concretas para poner fin a esta problemática.
